cofreces@edicionesendanza.com.ar

 

 

Eduardo Mileo

 

Poemas de Mujeres

Cuando era niña
tuvo una revelación:
ante sus ojos una piedra
se transformó en vaquita de san Antonio.
Ella vio
o creyó ver
al feldespato convirtiéndose en quitina.
Y vio
o creyó ver
a la mica en alitas voladoras.
Desde entonces la anima
un leve aburrimiento
que le entrecierra los ojos
le afloja la mandíbula
le abruma los hombros
y la lleva a sentarse por las tardes
frente a un arroyo que
según ella
refleja su cara como es.

 

La primera vez que fue al zoológico
se quedó sorprendida por las focas.
Los gritos
los aplausos la turbaban
de esos bellos animales de festejo.
Deseó, entonces, ser actriz.

La segunda vez que fue al zoológico
se quedó sorprendida por los tigres.
Los ojos
los omóplatos le daban
un aire hipnotizado del encierro.
Deseó entonces, ser mejor.

La última vez que fue al zoológico
fue ayer.
Se quedó sorprendida
por la ausencia de animales
y pensó
que mejor sería
dejar en paz a esa gente
que arrojaba galletitas al aire.

 

Tomó la hostia
Con la punta de la lengua
y la empujó adentro de la boca.
Frescura
le daba el deshacerse
del cuerpo santo
y honda garganta
la mística luna.
Bajó la cabeza
y entre todos
caminó por la nave central.
El órgano en el aire
celebraba
su cálida epopeya.


 


HOME
- NOVEDADES - CATÁLOGO - LOS AUTORES - PUNTOS DE VENTA - LA DANZA DEL RATÓN - CONTACTO

Sitio Creado por María Belén Cobas - belencobas@gmail.com